lunes, 5 de marzo de 2007

INGREDIENTES

El tratamiento consiste en la toma de un brebaje o bebido que se hace con una planta llamada Aloe Vera". Tiene una apariencia como de un cactus. Sus hojas son duras y sus bordes espinosos. Su contenido interior es baboso. Su sabor es muy amargo).

Su nombre en español es "Sávila". ("Erva Babosa" en Portugués. Crece en regiones más bien secas. El jarabe se hace con los siguientes elementos: Dos hojas grandes (ó más, si son pequeñas) de esa planta "Aloe Vera" (peso total de unos 300 gramos más o menos). Que no sean ni muy viejas ni muy jóvenes. Tras lavarlas, (para quitarles el polvo), quitar las espinas del borde y recortar ligeramente sus rebordes. Medio kilo de miel Siete a ocho cucharadas de sopa de algún cognac o whisky (en otra receta se menciona solamente 3 ó 4 cucharadas) Pasar todo ello por un turmix durante uno o dos minutos. Resultará una especie de bebida cremosa.

Su sabor es un poco extraño, "pero no sabe mal". El brebaje formado pro estos elementos "constituye" una "unidad de tratamiento".

FORMA DE TOMAR EL JARABE:

Antes de tomarlo, "agitar" el frasco (para que se mezclen bien los diversos componentes del brebaje). Tomar "una cucharada de sopa" de este brebaje "tres veces" al día: a la mañana, mediodía y cena. Entre un cuarto de hora a una media hora antes de tomar cualquier otro alimento. Hay que tomar la unidad de tratamiento "sin interrupción". La toma del contenido de una unidad de tratamiento puede durar unos diez (10) días o algo más (depende del tamaño de las plantas utilizadas, de la cuchara de sopa que se usa, etc..) No interrumpir la toma de la "unidad de tratamiento "hasta su consumición total. (aunque parezca que hay síntomas de mejoría). Esta unidad detratamiento se podrá repetir despúes otra vez (ó no), según se explica seguidamente.

CONTROL MÉDICO DEL CANCER Y UTILIZACIÓN DEL TRATAMIENTO:

Se ha aludido antes a la gran importancia de estos controles objetivos. He aquí lo que sería ideal, aunque por diversas razones no siempre es posible: Hacer un primer análisis de cuánto cáncer se tiene antes de comenzar el tratamiento. Otro análisis despúes de cada unidad de tratamiento. Tras cada unidad de tratamiento, caben cinco hipótesis: El cancer sigue creciendo: no hay todavía ningún síntoma de curación. Volver a tomar otra unidad de tratamiento. Despúes de la toma de dos unidades de tratamiento, el cancer sigue creciendo. Doblar la dosis. O sea, tomar el brebaje como antes, a la mañana, mediodía y cena, pero esta vez dos cucharadas de sopa en vez de una sola. Y así otra vez de nuevo, si es preciso, hasta que deje de crecer el cáncer. El cáncer ya no crece, se ha detenido: buena señal. Tomar una nueva unidad de tratamiento normal. O sea, en caso de que se hubiese doblado antes la dosis, volver a tomar una sola cucharada de sopa a la mañana, mediodía y cena. El cancer disminuye: muy buena señal. Hacer un nuevo tratamiento de diez días, y repetirlo si es necesario, hasta que desaparezca del todo. El cancer ha desparecido del todo. Son muy frecuentes los casos en que ha bastado una sola unidad de tratamiento para que se haya eliminado totalmente el cáncer. Entonces se puede hacer dos cosas: o bien cesar definitivamente el tratamiento, o bien tomar todavía una nueva unidad de tratamiento más , como prevención al menos para un año, como queda dicho. Ahora bien, desgraciadamente no siempre se puede conseguir que le hagan a uno todos esos controles del cáncer en los tiempos ideales que se acaban de indicar: exactamente antes del comienzo del tratamiento y despúes de la toma de cada unidad de tratamiento. Entonces no cabe otro remedio que esperar y adaptarse a los ritmos de control que los médicos proporcionan. Como solo estos controles médicos del cáncer pueden asegurar con certeza el grado de curación conseguido por el tratamiento, tendrá que ser uno mismo el que tendrá que repetir el tratamiento, según el grado de cáncer detectado por los controles disponibles.

NOTA IMPORTANTE! cuando se toman varias unidades de tratamiento, entre la toma de una unidad y otra hay que guardar siempre un intervalo de unos sietes días. Con estas interrupciones, la toma repetida de este tratamiento no hace nunca daño. Por esta razón, en los numerosos casos en que uno no puede disponer de los controles médicos en las condiciones ideales, no se corre ningún peligro con la repetición del tratamiento aun cuando no fuese ya necesario, porque como queda dicho, no hay que temer nada por la repetición del tratamiento.